
La gastronomía de Barcelona y sus alrededores es un complemento perfecto para la experiencia cultural de los estudiantes de intercambio. La ciudad ofrece una amplia variedad de platos tradicionales y opciones adaptadas al gusto de los adolescentes, combinando cocina local con propuestas sencillas y equilibradas. Desde especialidades como el pa amb tomàquet, la tortilla de patatas o los arroces, hasta menús pensados para grupos escolares, la oferta gastronómica permite descubrir la cultura catalana de una forma cercana y accesible.

Pan rústico tostado, frotado con tomate fresco y aliñado con aceite de oliva y sal. Sencillo pero delicioso, es un imprescindible de la mesa catalana.

Bocados crujientes por fuera y cremosos por dentro, rellenos de jamón, pollo o setas. Son ideales para compartir y probar la auténtica cocina casera.

Trozos de patata frita acompañados de una salsa picante y alioli. Perfectas para picar entre amigos en cualquier bar de tapas.

Una jugosa mezcla de huevo, patatas y a veces cebolla, cocida hasta quedar dorada. Es un clásico español que nunca falla.

Delgadas lonchas de jamón curado, famoso por su sabor intenso y textura suave. Probarlo es descubrir uno de los mayores tesoros gastronómicos de España.

Arroz o fideos cocinados con mariscos, pescado, verduras y azafrán. Coloridos, sabrosos y perfectos para reuniones con amigos.

Un postre tradicional con una suave crema de vainilla y una capa de azúcar caramelizada. Ligera y deliciosa, similar a la crème brûlée francesa.

Croissants, ensaimadas, xuixos y otros dulces recién horneados que llenan las pastelerías de aroma y sabor. Irresistibles para desayunar o merendar.