Se trata de una alternativa al alojamiento tradicional durante un viaje escolar, en la que los estudiantes se hospedan en hogares particulares. Durante su estancia, comparten parte de su tiempo con familias del lugar, lo que les permite convivir y conocer de cerca su día a día y su cultura.
Todas las familias de acogida viven en las proximidades de un punto común donde el grupo se reúne cada mañana y cada tarde.
En este lugar habrá al menos una vez al día una coordinadora local, y tanto ella como el equipo de BCNTQ estarán disponibles para cualquier necesidad las 24 horas.
Desde este punto de reunión, los estudiantes se juntan con sus profesores para iniciar el programa diario de actividades junto al resto del grupo.
Las familias anfitrionas pasan por un riguroso proceso de selección y sus hogares son supervisados regularmente por nuestra coordinadora local, con el fin de asegurar un entorno adecuado, cómodo y seguro para los alumnos.
Cada familia acoge a 2, 3 o 4 estudiantes del mismo grupo, que disponen de una habitación exclusiva durante su estancia
.
Las familias acompañaran a los alumnos cada mañana y tarde

Al finalizar la jornada, alrededor de las 20:00 h y según el programa de cada grupo, regresan al punto de encuentro y desde allí cada alumno vuelve a su alojamiento para cenar y compartir la noche con la familia.

Al finalizar la jornada, alrededor de las 20:00 h y según el programa de cada grupo, regresan al punto de encuentro y desde allí cada alumno vuelve a su alojamiento para cenar y compartir la noche con la familia.

Al finalizar la jornada, alrededor de las 20:00 h y según el programa de cada grupo, regresan al punto de encuentro y desde allí cada alumno vuelve a su alojamiento para cenar y compartir la noche con la familia.
La convivencia con familias locales permite descubrir de manera directa la cultura y el estilo de vida del país, favoreciendo una integración real.
Ofrece la oportunidad de practicar y mejorar el idioma de forma natural, a través de conversaciones diarias en un ambiente cercano y relajado.
Los estudiantes tambien pueden compartir su propia cultura, explicando tradiciones, costumbres o curiosidades de su país o ciudad de origen.
Es una experiencia especial que transforma el viaje en un recuerdo inolvidable y enriquecedor a nivel personal.
Por nuestra experiencia, podemos asegurar que los estudiantes no solo se llevarán una gran vivencia, sino también un vínculo especial con su familia de acogida, que esperamos pueda mantenerse en el tiempo.
Nuestras familias cuentan con experiencia acogiendo a jóvenes, saben cómo acompañarlos, animarlos a comunicarse y hacerlos sentir parte del hogar.
Se trata de una opción cómoda, acogedora y al mismo tiempo económica para viajar.
Además, el contacto directo con la coordinadora local y la relación de confianza con las familias nos permite garantizar el cumplimiento de las medidas de seguridad y protección vigentes.